El abismo de cristal: La novia que se lanzó por amor hacia un tobogán prohibido sin saber que nadaría en su propia tumba

Publicado por Emontero el

Si vienes de Facebook, seguramente sentiste cómo el terror te paralizaba el corazón al ver a esta joven enamorada, dejándose convencer por el hombre de su vida para lanzarse por un tobogán oscuro y clausurado. Prepárate, porque el momento exacto en el que el salvavidas descubre la espeluznante trampa que aguarda en la piscina, y la verdadera cara de este novio psicópata sale a la luz, te dejará completamente sin respiración y con la sangre helada.

El espejismo caribeño y el contrato del diablo

El sol caía a plomo sobre las aguas cristalinas del inmenso resort «Aqua Dorada», enclavado en lo más exclusivo de la costa.

Era un paraíso terrenal de cinco estrellas, diseñado para cumplir las fantasías de los turistas más exigentes del mundo.

Palmeras gigantes se mecían con la brisa cálida, mientras el olor a bloqueador solar, cloro y piñas coladas inundaba el ambiente festivo.

En medio de una piscina infinita que miraba hacia el océano, estaba Camila.

Camila era una joven de veinticinco años, dueña de una sonrisa radiante, un corazón noble y una inocencia que resultaba casi peligrosa.

A su lado, abrazándola por la cintura con una posesividad disfrazada de romanticismo, estaba Damián.

Damián era un hombre apuesto, de treinta años, con un bronceado perfecto, una labia seductora y un encanto que desarmaba a cualquiera.

Llevaban dos años de noviazgo, y para Camila, él era el príncipe azul que siempre había soñado desde que era una niña pequeña.

Él había pagado ese viaje sorpresa al Caribe para celebrar su aniversario, jurándole que serían las mejores vacaciones de sus vidas.

Pero las apariencias, especialmente en las mentes más retorcidas, son la trampa más mortal de todas.

Damián no amaba a Camila.

De hecho, la despreciaba en secreto, considerándola una carga aburrida y un simple escalón para alcanzar sus oscuros objetivos financieros.

Un mes antes del viaje, a espaldas de la joven, Damián había falsificado su firma.

Había contratado una póliza de seguro de vida internacional a nombre de Camila, por la exorbitante suma de tres millones de dólares.

Y Damián era el único y absoluto beneficiario en caso de un «trágico accidente».

Ese lujoso parque acuático, con sus atracciones extremas y sus multitudes distra

Categorías: Blog

0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *